s'inscrire / se connecter
Savoir-faire: Louis Vuitton

Louis Vuitton: la marroquinería, un prestigioso savoir-faire francés

Louis Vuitton hace brillar sus creaciones artesanales en todo el mundo. Proveniente de un savoir-faire único y secular, la marroquinería francesa refleja la recuperación del interés en la fabricación de alta gama.

 

LOS TALLERES DE AUVERNIA DE UN IMPORTANTE NOMBRE EN LA INDUSTRIA DEL LUJO

Existen trece talleres de fabricación Louis Vuitton en Francia. Las ventas de esta lujosa casa de marroquinería fundada en 1854 se estiman en 7 mil millones de euros. El margen de esta empresa filial de LVMH representa cerca de la mitad de las ganancias del grupo.

 

En Saint-Pourçain-sur-Sioule este marroquinero posee hoy tres unidades de producción que emplean 600 personas. En esta pequeña población vitícola se fabrican gran cantidad de productos de la gran marca parisina. Desde el famosísimo bolso de mano hasta la clásica maleta de viaje con rodachinas, pasando por el porta tarjetas, la sede auvernesa se ha vuelto un imperdible. Los asalariados reciben una formación adaptada a las exigencias "de la casa" mediante una metodología dedicada en el marco de la Escuela de los savoir-faire de Louis Vuitton. Una vez culminadas, las piezas se envían al centro Louis Vuitton de Cergy-Pontoise, en la región parisina, encargada de la distribución hacia los miles de puntos de venta en el mundo entero. Principales destinos: Japón, Asia-Pacífico, Estados Unidos, Europa...

 

"ELEGANCIA A LA FRANCESA": LA TRADICIÓN RENACE EN LA PASIÓN POR EL CUERO

Al emanar de savoir-faire seculares, la marroquinería francesa es un valor seguro reconocida por sus productos de alta gama. Louis Vuitton sigue siendo una marca asociada a la prestigiosa imagen de la industria del lujo francesa en todo el mundo.

 

El bolso de mano nació el siglo anterior y se convirtió en accesorio de moda indiscutible, cada año nutre una creciente cantidad de colecciones en las cuales el espíritu francés se expresa con brillantez. La elegancia a la francesa en materia de bolsos nace del equilibrio sutil entre un estilo atemporal y unos bellos modales, resistentes y resaltados por cuidadosas terminaciones. La costura a mano –enseñanza exclusiva de la escuela parisina Grégoire Ferrandi- hace parte del proceso. Los puntos de gran regularidad atraviesan el cuero y brindan un sello tradicional, único, muy solicitado por las grandes marcas de la industria.

 

La fama de este savoir-faire francés es internacional. Tradición e innovación se mezclan en un producto valorizado por las materias nobles que lo componen. Louis Vuitton entre otras, instaló hace poco un centro de investigación e innovación de los oficios de la marroquinería cerca a Angers, no muy lejos de su colega Longchamp.