1. ¿Por qué escogiste estudiar en Francia?

 

Es un país clave en la historia de la Arquitectura, que hoy en día sigue siendo un referente internacional en la  innovación tecnológica y formal.   


2. ¿Por qué escogiste la escuela en la que decidiste estudiar?

 

La ENSA Paris Malaquais se ubica en el mismo recinto que la Escuela Nacional de Bellas Artes, antiguamente el único sitio en Francia donde era posible estudiar Arquitectura. Para mí era claro que sería una gran experiencia tener una formación académica de calidad dentro de un sitio histórico por excelencia.  


3. ¿Qué significó para ti el haber ganado el primer lugar del concurso “Projet de surélévation dans le contexte urbain »?

 

Sentí mucha satisfacción en poder demostrar la calidad de nuestra educación en México, así como agradecimiento por la oportunidad de complementar mi formación con una nueva visión del ser Arquitecta.

 

4. ¿Profesionalmente, cómo tu experiencia en Francia te está cambiado?

 

Es un cambio total de paradigma. Hay una diferencia muy grande en el rol profesional del Arquitecto en México y en Francia. Me he acercado mucho más a la innovación, a las nuevas tecnologías energéticas y al proceso de concepción. 

 

5. ¿Al terminar tu maestría en Francia, cuál es tu proyecto al regresar a México y cómo piensas mantener tu relación con Francia?

 

México tiene muchas áreas de oportunidad en el sector de la construcción y urbanismo. Particularmente, me gustaría contribuir en la edificación de vivienda social sustentable, buscando siempre mejorar la calidad de nuestras ciudades. Francia será para mí un referente de soluciones urbanas y arquitectónicas, de cuyas experiencias siempre podré aprender.

 

6. ¿En qué consistió el concurso “Projet de surélévation dans le contexte urbain » y cuál fue el proyecto que presentaste?

 

El concurso fue lanzado por ConstruirAcier, un organismo en Francia que se dedica a la promoción de la utilización de acero en la construcción. El objetivo era realizar un proyecto que denotara las cualidades de este material, a desarrollar en la azotea de un edificio existente de 5 niveles, en el 13eme Arrondissement de París. 

Los desafíos incluían el análisis de la estructura existente, factibilidad de programa, análisis estructural de la nueva estructura y proceso de edificación.

El proyecto presentado consistió en un equipamiento para los habitantes del inmueble para realizar actividades físicas de bajo impacto. El conjunto de volúmenes propuestos están elevados, dejando la azotea libre para realizar actividades adicionales, y el material principal propuesto es el acero autopatinable, también conocido como Corten, el cual cambia de apariencia con el paso del tiempo, dando como resultado una estética que evoluciona con el uso del mismo.